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9.1.2011 | Estrella de la Segunda Independencia

La Estrella de la Segunda Independencia

nº20, chi­le, enero 2011

Trabajador, pro­fe­sio­nal, estu­dian­te, mujer, jubi­la­do: te seña­la­mos tu com­pro­mi­so con Chile y su des­tino, que es nues­tro des­tino y el de nues­tros hijos. Concurramos a expre­sar nues­tro pen­sa­mien­to y nues­tras inquie­tu­des jun­to a nues­tros veci­nos, fami­lia­res y jun­tos hare­mos posi­ble que Chile vuel­va a ser lo que fue. Este sába­do 25 de febre­ro, todo Magallanes y en espe­cial el barrio 18 de Septiembre le dirá sí a Chile, no al ham­bre, la cesan­tía, el soplo­na­je, el indi­vi­dua­lis­mo y tan­tas otras lacras que nos han lle­ga­do. Desde las 18 horas con­cu­rre al salón de actos de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima en el barrio 18 de Septiembre. El sába­do 3 de mar­zo Playa Norte se pon­drá de pie jun­to a Magallanes des­de las 18 horas en el salón de la Parroquia Cristo Redentor. La his­to­ria la escri­ben los pue­blos con sus actos.”

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Esta con­vo­ca­to­ria fue hecha no en nues­tros días, sino en el año 1984. El Comando Multigremial lla­ma­ba así a la rea­li­za­ción de cabil­dos en las pobla­cio­nes de Punta Arenas. Ese movi­mien­to ten­dría una expre­sión pode­ro­sa en Plaza de Armas de la ciu­dad, el domin­go 26 de febre­ro de 1984. Ese día se reali­zó un des­fi­le dedi­ca­do a Augusto Pinochet, quien efec­tua­ba una visi­ta a Punta Arenas. Las auto­ri­da­des loca­les habían orde­na­do a los mili­ta­res y sol­da­dos cons­crip­tos a asis­tir, de fran­co, a la cere­mo­nia. Así, creían, “harían núme­ro” y agra­da­rían a su jefe. El pue­blo de Punta Arenas había deci­di­do otra cosa. Decidieron enfren­tar­se, por pri­me­ra vez, direc­ta­men­te y per­so­nal­men­te con el tirano. Centenares de per­so­nas gri­ta­ron su repu­dio e indig­na­ción con gri­tos de “¡Asesino, ase­sino!” y can­tos de “y va a caer… y va a caer…”. Alguien, entre la mul­ti­tud, le lan­zó un cone­jo muer­to, man­chan­do el uni­for­me de Pinochet.

Los mani­fes­tan­tes debie­ron enfren­tar­se a la reac­ción de la sol­da­des­ca. Un gru­po se refu­gió en la Catedral de los ata­ques de los enfu­re­ci­dos subor­di­na­dos del general.

Esta ges­ta no se ense­ña en las cla­ses de his­to­ria en el cole­gio, pese a que está a la altu­ra de muchas recor­da­das bata­llas de nues­tro deve­nir patrio. Es una expre­sión de uni­dad y dignidad.

la uni­dad en acción

Y Magallanes nue­va­men­te es esce­na­rio de la lucha popular.

¿Cuál es la impor­tan­cia de las movi­li­za­cio­nes en con­tra del alza del gas decre­ta­da por gobierno?

Lo pri­me­ro es que, una vez más, que­da pro­ba­da la efi­ca­cia de la uni­dad. Esto pare­ce ser evi­den­te si se con­si­de­ra la ampli­tud de las orga­ni­za­cio­nes y enti­da­des con­vo­can­tes. Sin embar­go, la base de la uni­dad no radi­ca en eso. Es el impul­so irre­fre­na­ble a la acción, a orga­ni­zar­se, a pelear, que se mani­fies­ta en las pobla­cio­nes de la ciu­dad, lo que da ori­gen a la uni­dad como un fac­tor deter­mi­nan­te en estas movi­li­za­cio­nes. Las adhe­sio­nes de diri­gen­tes, auto­ri­da­des y polí­ti­cos, son, en el mejor de los casos, sim­ple­men­te eso: adhe­sio­nes. Pero la ver­dad es que, en la mayo­ría de los casos, se tra­ta de inten­tos de encau­zar y limi­tar la lucha para el bene­fi­cio de sec­to­res minoritarios.

Sin embar­go, el moti­vo inme­dia­to de las pro­tes­tas en Punta Arenas difi­cul­ta ese pro­pó­si­to. Las alzas de gas impli­can no sólo un ata­que direc­to a la sub­sis­ten­cia del pue­blo, sino que entra­ñan uno de los efec­tos de la cam­pa­ña, ape­nas encu­bier­ta, de des­truc­ción y pri­va­ti­za­ción de ENAP, el cen­tro de la eco­no­mía regio­nal y empre­sa estra­té­gi­ca del país.

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Manifestaciones en Punta Arenas en con­tra del alza del gas. Enero 2011

La impor­tan­cia de las movi­li­za­cio­nes en el extre­mo aus­tral de nues­tra patria radi­ca en que mues­tra cómo se pue­de dar el paso de la con­fluen­cia de las diver­sas luchas ‑en con­tra de los des­pi­dos en ENAP, en con­tra de las alzas en las tari­fas de los ser­vi­cios bási­cos, en con­tra de las alzas en el cos­to de la vida, en con­tra del cen­tra­lis­mo, en con­tra de los ata­ques a la edu­ca­ción públi­ca, en con­tra de los mono­po­lios del trans­por­te públi­co, en con­tra de la pos­ter­ga­ción cul­tu­ral y social- hacia un movi­mien­to amplio de uni­dad de carác­ter social y polí­ti­co. El ejem­plo de Punta Arenas ilus­tra cómo ello ocu­rre a tra­vés de la acción direc­ta y no de fór­mu­las polí­ti­cas intere­sa­das. Por eso, la soli­da­ri­dad, en todo Chile, con nues­tros her­ma­nos maga­llá­ni­cos es de vital impor­tan­cia. Y, espe­cial­men­te, debe­mos asi­mi­lar este ejem­plo de lucha, pues indi­ca un camino que ya se divi­sa con claridad.

enfer­me­dad terminal

Se ha plan­tea­do que estas alzas y la con­si­guien­te resis­ten­cia serían, sim­ple­men­te, una expre­sión de la con­tra­dic­ción entre el cen­tra­lis­mo y el regio­na­lis­mo. Si eso es ver­dad, tam­bién los san­tia­gui­nos serían víc­ti­mas de un cen­tra­lis­mo desen­fre­na­do; tam­bién ellos deben sopor­tar en sus vidas dia­rias las con­se­cuen­cias de deci­sio­nes adop­ta­das por gen­te que des­co­no­ce su reali­dad y sus nece­si­da­des, y que actúa en pro­ve­cho pro­pio, en des­me­dro de las posi­bi­li­da­des de desa­rro­llo basa­das en la apli­ca­ción racio­nal del esfuer­zo y la crea­ción de los tra­ba­ja­do­res. El cen­tra­lis­mo no es una enfer­me­dad que pue­da ser cura­da con refor­mas, es un sín­to­ma típi­co del capitalismo.

Lo que ocu­rre en Punta Arenas es tam­bién una carac­te­rís­ti­ca de este sis­te­ma, pero –más preciso- es un sín­to­ma de la enfer­me­dad del régi­men. Un minis­tro esti­ma que “la fies­ta” en Magallanes debe ter­mi­nar, otro expli­ca que “un pre­si­den­te sabio” debe, a veces, tomar “deci­sio­nes impopulares”.

Ingenuos. No ven que ellos mis­mos están ace­le­ran­do e impul­san­do la cons­ti­tu­ción de un gran movi­mien­to del pue­blo que les noti­fi­ca­rá que, en efec­to, su fies­ta, la de los capi­ta­lis­tas y de los polí­ti­cos que están a su ser­vi­cio, debe terminar.

Magallanes nue­va­men­te mues­tra el camino, el camino de uni­dad y dignidad.

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La Estrella de la Segunda Independencia Nº20

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9.1.2011
La Estrella de la Segunda Independencia nº20, chi­le, enero 2011 Trabajador, pro­fe­sio­nal, estu­dian­te, mujer, jubi­la­do: te seña­la­mos tu com­pro­mi­so con Chile y su des­tino, que es nues­tro des­tino y el de nues­tros hijos. Concurramos a expre­sar nues­tro pen­sa­mien­to y nues­tras inquie­tu­des jun­to a nues­tros veci­nos, fami­lia­res y jun­tos hare­mos posi­ble que Chile vuel­va a ser lo que fue. Este sába­do 25 de febre­ro, […]

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