ABC del Partido de los Trabajadores

ABC del Partido de los Trabajadores

28.4.2011 | Partido de los Trabajadores

¿Quién es revolucionario?
El revo­lu­cio­na­rio es la per­so­na común y corrien­te que se dio cuen­ta que ya no es posi­ble seguir vivien­do como lo hace. Lo impor­tan­te, para que eso que pen­sa­mos se haga reali­dad requie­re de un paso defi­ni­to­rio: el par­ti­do revo­lu­cio­na­rio. El revo­lu­cio­na­rio asu­me el deber de hacer la revo­lu­ción. No bus­ca nada para sí mis­mo, sino para todos. 

¿Por qué somos una orga­ni­za­ción revolucionaria?
Porque nues­tra tarea prin­ci­pal es impul­sar a la cla­se tra­ba­ja­do­ra y al pue­blo para que lle­gue al poder, al poder para trans­for­mar la socie­dad. El pro­ta­go­nis­ta es el pue­blo, quién guía la lucha y crea las herra­mien­tas para la con­quis­ta al poder.
Somos revo­lu­cio­na­rios, por­que que­re­mos cons­truir un mun­do mejor, por­que tene­mos la cer­te­za de que lo haremos.

¿La polí­ti­ca que pro­po­ne­mos es la mis­ma for­ma de hacer “polí­ti­ca” actual?
No. La polí­ti­ca debe ser enten­di­da como la labor que rea­li­za el pue­blo para dar­se con­duc­ción y lograr los obje­ti­vos pro­pues­tos. De esta for­ma, invo­lu­crar al pue­blo en los pro­ble­mas dia­rios y en las solu­cio­nes, impli­ca invo­lu­crar­lo para que asu­ma una acti­tud res­pon­sa­ble y crea­do­ra fren­te a su futu­ro, de mane­ra que inter­ven­ga acti­va­men­te en el cam­bio del sistema.

¿Por qué debo unir­me al partido?
Porque repre­sen­ta a nues­tro pue­blo y a su lucha cons­tan­te por superarse.
Acá está el pue­blo en noso­tros, sus mejo­res cua­li­da­des: el espí­ri­tu de tra­ba­jo, la abne­ga­ción, la dis­ci­pli­na, la mora­li­dad, la acción, el cora­je, la nece­si­dad de cam­biar­lo todo. 

¿Qué sig­ni­fi­ca “la segun­da independencia”?
Es la revo­lu­ción. Es el paso defi­ni­ti­vo y sin retorno hacia un cam­bio no sólo polí­ti­co o eco­nó­mi­co de la socie­dad, sino tam­bién a la cons­truc­ción de una nue­va civi­li­za­ción cen­tra­da en el hombre.
La segun­da inde­pen­den­cia es la con­ti­nua­ción de la lucha de los Libertadores de nues­tra Patria. Su com­ba­te, libra­do hace ya dos­cien­tos años, que­dó inconcluso. 

¿Quiénes pue­den ser mili­tan­tes del partido?
Pueden ser mili­tan­tes de nues­tra orga­ni­za­ción todos los hom­bres o muje­res que deseen tra­ba­jar, sean res­pon­sa­bles, y crean en que el pue­blo pue­de alcan­zar la vic­to­ria. Todo lo demás se pue­de ense­ñar: la ideo­lo­gía, las téc­ni­cas, e inclu­so la prác­ti­ca, se construye.
Queremos hom­bres y muje­res capa­ces de hacer avan­zar al pue­blo, en orga­ni­za­ción, en con­cien­cia. Hombres y muje­res que ten­gan fe en lo que hacen, que tomen la ini­cia­ti­va, que ten­gan siem­pre con­fian­za en la fuer­za del pueblo.
¿Por qué nos lla­ma­mos “Partido de los Trabajadores”?
Porque es lo que somos, y nues­tra ideo­lo­gía en la lucha de los tra­ba­ja­do­res y de sus fami­lias pue­dan deter­mi­nar su destino

¿Somos de izquierda?
No somos de izquier­da, no nos con­ten­ta­mos con ser una par­te. Representamos a todo nues­tro pue­blo. Somos tra­ba­ja­do­res, padres, hijos, estu­dian­tes, mapu­che, due­ñas de casa, mili­ta­res, jóve­nes, ancia­nos, y muchos más. Somos revolucionarios. 

¿Avalamos la violencia?
No, por­que la vio­len­cia es pro­pia de este sis­te­ma. Los capi­ta­lis­tas quie­ren man­te­ner­se en el poder por todos los medios y no dudan en usar las for­mas de vio­len­cias más abe­rran­tes para pre­ser­var su pro­pie­dad y sus pri­vi­le­gios. Ellos son los que ava­lan, jus­ti­fi­can y emplean la vio­len­cia dia­ria­men­te. Nosotros no. Pero no se con­fun­dan: usa­re­mos la fuer­za nece­sa­ria e impres­cin­di­ble para ter­mi­nar de una vez por todas con este sistema.

¿Quién diri­ge el partido?
El par­ti­do lo diri­gen todos los mili­tan­tes. Por ese moti­vo, cada mili­tan­te en el lugar que esté es el cons­truc­tor e impul­sor de la revolución.
Las direc­cio­nes inter­nas que guían el avan­ce del par­ti­do, están cons­ti­tui­dos por un equi­po de mili­tan­tes. No exis­ten jefes, sino que mili­tan­tes que guían y diri­gen, cola­bo­ran­do con el avan­ce de las tareas. Todos deben pre­pa­rar­se y cum­plir con esta labor, el tra­ba­jo es difun­dir las ideas revo­lu­cio­na­rias y lle­var­las a la prác­ti­ca. Cada mili­tan­te es el partido.

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28.4.2011
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