Nuestra lucha y el camino del Che

Nuestra lucha y el camino del Che

8.10.2012 | Noticias

A 45 años de la caí­da en com­ba­te de Ernesto Che Guevara, un 8 de Octubre de 1967, en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, su ejem­plo nos com­pe­le, no a un home­na­je, sino a luchar. Nos orien­ta, no al recuer­do, sino al futu­ro; no a ver a la per­so­na­li­dad extra­or­di­na­ria y heroi­ca, sino a todos los hom­bres y muje­res que hoy levan­tan la dignidad.

Que sea el pro­pìo Che quien lo diga:

La hora de su rei­vin­di­ca­ción, la hora que ella mis­ma se ha ele­gi­do, la vie­nen seña­lan­do con pre­ci­sión tam­bién de un extre­mo a otro del Continente. Ahora esta masa anó­ni­ma, esta América de color, som­bría, taci­tur­na, que can­ta en todo el Continente con una mis­ma tris­te­za y des­en­ga­ño, aho­ra esta masa es la que empie­za a entrar defi­ni­ti­va­men­te en su pro­pia his­to­ria, la empie­za a escri­bir con su san­gre, la empie­za a sufrir y a morir, por­que aho­ra los cam­pos y las mon­ta­ñas de América, por las fal­das de sus sie­rras, por sus lla­nu­ras y sus sel­vas, entre la sole­dad o el trá­fi­co de las ciu­da­des, en las cos­tas de los gran­des océa­nos y ríos, se empie­za a estre­me­cer este mun­do lleno de cora­zo­nes con los puños calien­tes de deseos de morir por lo suyo, de con­quis­tar sus dere­chos casi qui­nien­tos años bur­la­dos por unos y por otros.

Ahora sí la his­to­ria ten­drá que con­tar con los pobres de América, con los explo­ta­dos y vili­pen­dia­dos, que han deci­di­do empe­zar a escri­bir ellos mis­mos, para siem­pre, su his­to­ria. Ya se los ve por los cami­nos un día y otro, a pie, en mar­chas sin tér­mino de cien­tos de kiló­me­tros, para lle­gar has­ta los «olim­pos» gober­nan­tes a reca­bar sus dere­chos. Ya se les ve, arma­dos de pie­dras, de palos, de mache­tes, en un lado y otro, cada día, ocu­pan­do las tie­rras, afin­can­do sus gar­fios en las tie­rras que les per­te­ne­cen y defen­dién­do­las con sus vidas; se les ve, lle­van­do sus car­te­lo­nes, sus ban­de­ras, sus con­sig­nas; hacién­do­las correr en el vien­to, por entre las mon­ta­ñas o a lo lar­go de los lla­nos. Y esa ola de estre­me­ci­do ren­cor, de jus­ti­cia recla­ma­da, de dere­cho piso­tea­do, que se empie­za a levan­tar por entre las tie­rras de Latinoamérica, esa ola ya no para­rá más. Esa ola irá cre­cien­do cada día que pase. Porque esa ola la for­man los más, los mayo­ri­ta­rios en todos los aspec­tos, los que acu­mu­lan con su tra­ba­jo las rique­zas, crean los valo­res, hacen andar las rue­das de la his­to­ria y que aho­ra des­pier­tan del lar­go sue­ño embru­te­ce­dor a que los sometieron.

Porque esta gran huma­ni­dad ha dicho «¡Basta!» y ha echa­do a andar. Y su mar­cha, de gigan­tes, ya no se deten­drá has­ta con­quis­tar la ver­da­de­ra inde­pen­den­cia, por la que ya han muer­to más de una vez inú­til­men­te. Ahora, en todo caso, los que mue­ran, mori­rán como los de Cuba, los de Playa Girón, mori­rán por su úni­ca, ver­da­de­ra e irre­nun­cia­ble independencia.

Discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, 11 de diciem­bre de 1964

Share
8.10.2012
A 45 años de la caí­da en com­ba­te de Ernesto Che Guevara, un 8 de Octubre de 1967, en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, su ejem­plo nos com­pe­le, no a un home­na­je, sino a luchar. Nos orien­ta, no al recuer­do, sino al futu­ro; no a ver a la per­so­na­li­dad extra­or­di­na­ria y heroi­ca, sino a todos los hom­bres y muje­res que hoy levan­tan […]

Los pueblos alzan la mirada

El paro nacio­nal en Colombia es par­te de una ola de movi­li­za­cio­nes en nues­tro con­ti­nen­te. Los pue­blos deben alzar la mira­da para ver en toda su exten­sión el gran pano­ra­ma de luchas que se abre en el con­ti­nen­te. De lo que apren­dan mutua­men­te depen­de su capa­ci­dad de vencer. 

leer más

Vamos por todo el poder

Este Primero de Mayo se cele­bra bajo las más insó­li­tas de las cir­cuns­tan­cias: una cri­sis glo­bal que, en Chile, se defi­ne por la con­tra­po­si­ción del poder de los tra­ba­ja­do­res y el ase­dia­do poder del capi­tal. Necesitamos con­quis­tar el poder, todo el poder, para enfren­tar las con­se­cuen­cias de la cri­sis y cons­truir nues­tro futuro.

leer más

El miedo al pueblo

El ase­si­na­to de un joven en el Panguipulli estre­me­ció a todo el país. Tras la eje­cu­ción los cara­bi­ne­ros esca­pa­ron como delin­cuen­tes. No es la for­ma en que actúa quien dice sólo defen­der­se. Es la for­ma en que actúan los ase­si­nos que tie­nen temor. Es el mie­do al pue­blo. Demuestra la prin­ci­pal con­se­cuen­cia del levan­ta­mien­to popu­lar ini­cia­do el 18 de octu­bre: el sur­gi­mien­to de un autén­ti­co poder el pueblo.

leer más

La vacuna: mentiras y verdades

El ver­da­de­ro dile­ma está plan­tea­do des­de la expan­sión del virus: ¿debe pri­mar la vida o las ganan­cias del capi­tal? La solu­ción al pro­ble­ma no se encon­tra­rá en una vacu­na. La solu­ción está en quién tie­ne el poder. Quién deci­de, y en fun­ción de qué intere­ses y obje­ti­vos. Esta pes­te moder­na, si algo bueno ha teni­do, es que ha nos ha acer­ca­do en toda su pro­fun­di­dad a esta interrogante.

leer más